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¿Academia de oposiciones online o presencial? Aunque las academias online funcionan y permiten aprobar con una preparación de calidad, no siempre son la mejor opción para todos los opositores. En este artículo analizo las ventajas de cada modalidad y explico por qué, en mi experiencia, siempre que sea posible merece más la pena elegir una academia presencial. La rutina, el compromiso, el contacto con profesores y compañeros y la facilidad para mantener la constancia pueden marcar la diferencia en el camino hacia la plaza.
Preparar una oposición es una decisión importante que requiere tiempo, constancia y una buena planificación. Una de las primeras dudas que surgen es si merece más la pena apuntarse a una academia presencial o elegir una academia de oposiciones online.
Durante años, las academias presenciales fueron prácticamente la única opción. Sin embargo, las academias online han evolucionado muchísimo y hoy miles de opositores consiguen su plaza estudiando desde casa.
Pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿funcionan de verdad las academias de oposiciones online?
La respuesta corta es sí. Una buena academia online puede ofrecer una preparación excelente. Sin embargo, desde mi experiencia preparando oposiciones y hablando con muchos opositores, creo que la modalidad presencial sigue teniendo una ventaja importante para la mayoría de personas.
Sí, funcionan.
Si una academia cuenta con un buen profesorado, un temario actualizado, simulacros, resolución de dudas y un seguimiento adecuado, no hay ningún motivo por el que un alumno no pueda aprobar estudiando desde casa.
De hecho, cada convocatoria salen miles de aprobados que han preparado su oposición de forma completamente online.
El problema no suele ser la calidad de la formación, sino algo mucho más difícil de controlar: la constancia del opositor.
La formación online tiene muchas ventajas y por eso cada vez es más popular.
Puedes estudiar cuando mejor te venga y adaptar el estudio a tu jornada laboral, universidad o vida familiar.
Además, las clases grabadas permiten repasar los temas todas las veces que necesites.
No tienes que desplazarte varias veces por semana.
Eso supone ahorrar combustible, transporte público, aparcamiento y, sobre todo, muchas horas que puedes dedicar a estudiar.
No dependes de las academias que haya en tu ciudad.
Puedes prepararte con especialistas de cualquier parte de España sin importar dónde vivas.
Lo habitual es tener acceso a:
Todo organizado y disponible desde cualquier dispositivo.
Aquí es donde, en mi opinión, aparece el mayor inconveniente.
Cuando estudias online nadie te espera en clase.
Nadie nota si faltas.
Nadie ve si llevas dos semanas sin abrir el temario.
Todo depende de ti.
Y aunque esto puede parecer una ventaja, para muchos opositores termina convirtiéndose en un problema.
Las oposiciones son una carrera de fondo y mantener la motivación durante meses, o incluso años, no es nada fácil.
Las academias presenciales siguen teniendo ventajas muy difíciles de sustituir.
Para mí, este es el aspecto más importante.
Tener que acudir determinados días y a una hora concreta hace que el estudio forme parte de tu semana de manera casi automática.
No tienes que negociar contigo mismo si hoy estudias o no.
Simplemente vas.
Y esa rutina acaba convirtiéndose en uno de los mayores aliados durante la oposición.
Cuando pagas una academia presencial y tienes que desplazarte hasta ella, es mucho más difícil faltar.
Existe una sensación de responsabilidad que ayuda a mantener el ritmo de estudio.
Rodearte de personas que están pasando por el mismo proceso también ayuda mucho.
Puedes compartir dudas, experiencias, consejos y, sobre todo, sentir que no estás solo durante una etapa que muchas veces puede hacerse larga.
La respuesta depende de cada persona.
Hay opositores muy disciplinados que estudian desde casa sin ningún problema y consiguen excelentes resultados.
También hay personas que necesitan un horario fijo y un entorno que les obligue a mantener el ritmo.
Las dos opciones pueden funcionar.
Lo importante es conocerse a uno mismo.
Si me preguntas qué recomendaría a alguien que empieza una oposición, siempre que tenga la posibilidad elegiría una academia presencial.
No porque las academias online sean malas. Todo lo contrario: hoy ofrecen una preparación de muchísimo nivel y son una alternativa fantástica cuando no existe una buena academia cerca o cuando el trabajo y las circunstancias personales hacen imposible asistir a clase.
Pero creo que la mayoría de opositores subestiman la importancia de la rutina.
Preparar una oposición no consiste solo en estudiar un temario. Consiste en ser capaz de mantener el esfuerzo durante muchos meses sin perder el ritmo.
Y ahí la presencialidad marca una diferencia.
Salir de casa, asistir a clase, tener unos horarios fijos, hablar con compañeros, resolver dudas en el momento y sentir que formas parte de un grupo hace que sea mucho más sencillo mantener la motivación.
Además, cuando llegan esos días en los que no tienes ganas de estudiar —porque todos los opositores los tienen—, una academia presencial te ayuda a seguir avanzando aunque la motivación falle.
Al final, la disciplina acaba siendo mucho más importante que la motivación.
Por supuesto, si por trabajo, distancia o cualquier otra circunstancia solo puedes estudiar online, no significa que tengas menos posibilidades de aprobar. En absoluto.
Una buena academia online puede llevarte perfectamente hasta tu plaza.
Simplemente creo que, si puedes elegir entre ambas opciones y tienes una buena academia presencial cerca, esa sería mi recomendación.
Porque en una oposición no gana quien estudia más una semana. Gana quien consigue mantener una buena rutina durante mucho tiempo.
Y, en mi experiencia, una academia presencial hace que eso sea bastante más fácil.